{"id":3454,"date":"2025-11-26T05:17:15","date_gmt":"2025-11-26T05:17:15","guid":{"rendered":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/?p=3454"},"modified":"2025-11-26T05:17:15","modified_gmt":"2025-11-26T05:17:15","slug":"la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/","title":{"rendered":"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica"},"content":{"rendered":"<p>La enorme perdurabilidad del conflicto de Medio Oriente obedece a la heroica resistencia del pueblo palestino. Si esa lucha no mantuviera el impresionante vigor que exhibe desde hace un siglo, la ocupaci\u00f3n sionista se habr\u00eda estabilizado, sin generar tanta atenci\u00f3n mundial. La voluntad de combate de un pueblo desplazado de su tierra es el fen\u00f3meno pol\u00edtico m\u00e1s importante. La omisi\u00f3n de ese dato impide explicar la continuidad de las tensiones que desgarran a una zona explosiva del planeta.<\/p>\n<p>Israel ha buscado ignorar a los palestinos, desconociendo que son los sujetos protag\u00f3nicos del conflicto. Intent\u00f3 sustituirlos por otros interlocutores que hablaran en su nombre, fingiendo que no existen. Pero la tenaz resistencia de ese pueblo ha impedido su eliminaci\u00f3n f\u00edsica y su dispersi\u00f3n pol\u00edtica. Esa voluntad de lucha constituye uno de los procesos impactantes de la era contempor\u00e1nea.<\/p>\n<h2><strong>NACI\u00d3N SOFOCADA, REVUELTA OLVIDADA<\/strong><\/h2>\n<p>Palestina alberga el movimiento anticolonial m\u00e1s activo del mundo. Se ha desarrollado como contraparte de la opresi\u00f3n israel\u00ed y cristaliza todas las contradicciones del orden actual (Ajl, 2024). Es el epicentro de un siglo de resistencias a la brutalidad del sionismo, que escal\u00f3 una guerra tras otra para aplastar a su oprimido. Despleg\u00f3 la agresi\u00f3n de 1948, las guerras de 1956 y 1967 y un asedio a los refugiados de 1982 para doblegar al indomable pueblo palestino.<\/p>\n<p>Esa entereza comenz\u00f3 a despuntar con la propia gestaci\u00f3n de su nacionalidad a principio del siglo XX. Los palestinos exhibieron en ese momento los t\u00edpicos rasgos de un despertar patri\u00f3tico, en una sociedad rural, patriarcal y jer\u00e1rquica, dominada por peque\u00f1as \u00e9lites urbanas y leales a la dinast\u00eda otomana. La multiplicaci\u00f3n de peri\u00f3dicos y revistas apuntalando una naciente identidad, compart\u00eda el clima imperante en otros epicentros del mundo \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Esa emergente proto-nacionalidad se desenvolvi\u00f3 en el ocaso de varios siglos de dominaci\u00f3n otomana y al cabo de una guerra que implic\u00f3 millones de muertos. Pero despunt\u00f3 bajo la llegada de un desconocido ocupante europeo. El arribo de los primeros colonos sionistas se efectiviz\u00f3 en una sociedad traumatizada por la nueva dominaci\u00f3n brit\u00e1nica y por el retorno de los alistados en el quebrantado ej\u00e9rcito otomano (Khalidi, 2024: cap 1).<\/p>\n<p>Existe la err\u00f3nea creencia que la nacionalidad palestina apareci\u00f3 posteriormente, como reacci\u00f3n a un Estado de Israel ya forjado, con el \u00fanico fin de confrontar con el sionismo. Por eso se supone que el propio t\u00e9rmino de Palestina surgi\u00f3 como reacci\u00f3n a la presencia de ese enemigo. Pero los sucesos hist\u00f3ricos no convalidan esa creencia.<\/p>\n<p>La naci\u00f3n palestina tuvo una gestaci\u00f3n muy semejante a otras identidades del mundo \u00e1rabe e irrumpi\u00f3, cuando la minor\u00eda jud\u00eda en el territorio abarcaba apenas al 6% de la poblaci\u00f3n total. Los t\u00edpicos indicios de un sentimiento patri\u00f3tico -que rodeaban al surgimiento de una naci\u00f3n- aparecieron a principios del siglo XX, con la misma intensidad que emergieron esas se\u00f1ales en otras localidades del mundo \u00e1rabe (Siria, L\u00edbano, Irak).<\/p>\n<p>La peculiaridad de Palestina radic\u00f3 en que debieron enfrentar una avalancha sionista que imped\u00eda la consolidaci\u00f3n de esa naci\u00f3n. Los invadidos intentaron inicialmente contener esa marea en forma pac\u00edfica, con esperanzadas demandas a los mandantes brit\u00e1nicos. Pero notaron que las autoridades no solo rechazaban sus peticiones, sino que facilitaban la creaci\u00f3n de una administraci\u00f3n sionista paralela, con funciones de proto-estado soberano.<\/p>\n<p>Ese privilegio fue utilizado para acelerar la afluencia de colonos extranjeros, que se triplic\u00f3 entre 1917 a 1939 y para consolidar una econom\u00eda jud\u00eda en el territorio, que en la d\u00e9cada del 30 super\u00f3 por primera vez a su par del sector \u00e1rabe. Frente a una marea expropiatoria que amenazaba su propia supervivencia, los palestinos iniciaron el largo camino de la resistencia.<\/p>\n<p>En 1936 comenz\u00f3 una huelga general de seis meses, que desemboc\u00f3 en una masiva revuelta de tres a\u00f1os, con gran presencia militante de la clase media urbana. En esa batalla cobr\u00f3 forma uno de los movimientos m\u00e1s importantes de la \u00e9poca contra el dominador brit\u00e1nico, pero con demandas anticoloniales que apuntaban contra el expropiador sionista. Rechazaban el desalojo de los campos y de las granjas vendidas a los colonos por los terratenientes ausentes, se opon\u00edan a la discriminaci\u00f3n de empleos restringidos a la contrataci\u00f3n de mano de obra jud\u00eda, reclamaban el freno a la inmigraci\u00f3n y el fin del remate de las tierras.<\/p>\n<p>La sublevaci\u00f3n se extendi\u00f3 durante tres a\u00f1os y alcanz\u00f3 una dimensi\u00f3n tan colosal, que oblig\u00f3 a convocar 100.000 soldados de unidades militares brit\u00e1nicas. Descargaron una represi\u00f3n tan brutal, que entre el 14% y el 17% de la poblaci\u00f3n masculina adulta result\u00f3 muerta, herida o encarcelada. Todo el liderazgo padeci\u00f3 el castigo del exilio, al cabo de una extraordinaria rebeli\u00f3n, cuyo aplastamiento qued\u00f3 inscripta en una p\u00e1gina olvidada de la historia.<\/p>\n<p>La derrota sobrevino en gran medida por las vacilaciones de una direcci\u00f3n inexperta, constituida por la elite de grupos acomodados, asociados con los monarcas \u00e1rabes que colaboraban con los ingleses. Esa conducci\u00f3n no lleg\u00f3 siquiera a crear un foro de sus representados, porque carec\u00eda de un m\u00ednimo de experiencia administrativa.<\/p>\n<p>A diferencia de lo ocurrido en India, Irak y gran parte de \u00c1frica, los brit\u00e1nicos obstruyeron cualquier acceso palestino al manejo del Estado, a fin de privilegiar a los inmigrantes jud\u00edos.<\/p>\n<p>El grupo de notables<a name=\"_ftnref4\"><\/a> que dirigi\u00f3 la rebeli\u00f3n dese\u00f1aba adem\u00e1s a las clases populares y no organiz\u00f3 el tipo de partidos que, en otros lugares del imperio desafi\u00f3 con \u00e9xito a los mandantes brit\u00e1nicos. La divisi\u00f3n entre una minor\u00eda de esa conducci\u00f3n -que tom\u00f3 partido internacional por el Eje \u00cdtalo-japon\u00e9s-alem\u00e1n- y la mayor\u00eda que se aline\u00f3 con los Aliados, acentu\u00f3 las adversidades de la resistencia palestina (Khalidi, 2024).<\/p>\n<h2><strong>LA NAKBA EN EL UNIVERSO \u00c1RABE<\/strong><\/h2>\n<p>La derrota de la revuelta explica el desconcierto, la desmoralizaci\u00f3n y la pasividad de las v\u00edctimas, que sufrieron la gran expropiaci\u00f3n sionista de 1947-48. Los expulsados debieron afrontar ese castigo, cuando estaban curando las heridas de la rebeli\u00f3n de 1936-39.<\/p>\n<p>El sangriento aplastamiento de ese levantamiento, explica por qu\u00e9 el sionismo pudo avanzar con tanta velocidad inicial frente a una poblaci\u00f3n indefensa. No fue la desprotecci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos vecinos derrotados por la embestida israel\u00ed, la principal causa de ese tr\u00e1gico resultado. Lo determinante fue la derrota previa de una gran revuelta, que dej\u00f3 exhausta, a una poblaci\u00f3n masivamente confiscada pocos a\u00f1os despu\u00e9s (Papp\u00e9, 2024).<\/p>\n<p>Ese golpe anterior quebrant\u00f3 los niveles de organizaci\u00f3n b\u00e1sicos y la consiguiente gestaci\u00f3n de alg\u00fan tipo de respuesta, al arrollador asalto del adiestrado ej\u00e9rcito sionista.<\/p>\n<p>La Nakba es el t\u00e9rmino identificado con la cat\u00e1strofe, que los palestinos utilizan para describir la tragedia de su expulsi\u00f3n. Los colonialistas forjaron un Estado para albergar su emergente nacionalidad, mientras clausuraban todos los caminos para la gestaci\u00f3n de esas instancias entre los palestinos.<\/p>\n<p>El sionismo logr\u00f3 ese \u00e9xito con un liderazgo homog\u00e9neo y exteriormente sostenido por las grandes potencias. Confront\u00f3 con una alica\u00edda y desorientada conducci\u00f3n palestina, que carec\u00eda de alianzas y fue abandonada por sus pares del mundo \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Israel mont\u00f3 su Estado con una aceitada diplomacia, ante un rival desperdigado. Aprovech\u00f3 el favoritismo militar previo de los ingleses, que autorizaron la creaci\u00f3n de una Brigada Jud\u00eda, mientras imped\u00edan la gestaci\u00f3n de un batall\u00f3n equivalente, entre los palestinos alistados en las mismas filas (Khalidi, 2024: cap 2).<\/p>\n<p>La Nakba inici\u00f3 la perdurable desgracia que actualmente est\u00e1 a la vista en Gaza. Los tormentos que arrastra esa poblaci\u00f3n, comenzaron en 1948 con la expulsi\u00f3n de los habitantes que bordean la franja. El 80% de la poblaci\u00f3n del enclave desciende de las v\u00edctimas de esa limpieza \u00e9tnica.<\/p>\n<p>El trauma palestino no golpe\u00f3 tan solo a los integrantes de esa naci\u00f3n. Inici\u00f3 una desgracia que afecta a todo el mundo \u00e1rabe receptor del \u00e9xodo de esa naci\u00f3n. Esa diseminaci\u00f3n convulsion\u00f3 el entorno geogr\u00e1fico de Medio Oriente, desde el debut en campos de refugiados hasta la llegada de migrantes a las ciudades fronterizas. Ese traslado involucr\u00f3 a un creciente n\u00famero de localidades con la causa palestina, no solo por solidaridad sino tambi\u00e9n por la asimilaci\u00f3n de un grave problema de vecindad.<\/p>\n<p>La Nakba empuj\u00f3 a un mill\u00f3n de palestinos a la miseria, desmembr\u00f3 familias y destruy\u00f3 comunidades. En Jordania fueron incorporados a la ciudadan\u00eda por la intenci\u00f3n mon\u00e1rquica de extender a Cisjordania un empobrecido y despoblado reinado. Pero esa cooptaci\u00f3n negociada con Israel se perpetr\u00f3 con agresiones a los palestinos, que desembocaron en el conflicto armado de 1970.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen pol\u00edtico confesional imperante en el L\u00edbano deneg\u00f3 la ciudadan\u00eda a los palestinos, para preservar un modelo antidemocr\u00e1tico de gobierno. Mantuvo una tensi\u00f3n permanente con los inmigrados, hasta los desenlaces que precipitaron las invasiones israel\u00edes. En Egipto, Siria y los pa\u00edses del Golfo, el resultado de la Nakba qued\u00f3 directamente asociado a una lucha palestina, que en la experiencia de ese exilio adopt\u00f3 otro perfil.<\/p>\n<h2><strong>EL DEBUT DE LA RESISTENCIA<\/strong><\/h2>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>La Nakba modific\u00f3 en forma radical toda la estructura social y el liderazgo palestino. Los terratenientes perdieron sus tierras y los comerciantes quedaron privados de sus negocios. Ninguna de estas \u00e9lites resurgi\u00f3 despu\u00e9s de la partida de 1948. En los campos de refugiados se reconstruy\u00f3 una identidad palestina alimentada por el novedoso parentesco con el mundo \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Gran parte de los expulsados emigraron a pa\u00edses de la regi\u00f3n, que adoptaron contradictorias posturas de alta recepci\u00f3n o contrataci\u00f3n laboral y simult\u00e1nea negativa del pasaporte o la nacionalidad. La acelerada calificaci\u00f3n y la gran predisposici\u00f3n educativa de los exiliados, forj\u00f3 r\u00e1pidamente una clase media educada, que asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de las nuevas organizaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Ese viraje fue muy impactante, porque en un tiempo r\u00e9cord los notables del pasado fueron reemplazados por j\u00f3venes militantes, que auspiciaron la lucha armada contra el ocupante sionista. De esas filas surgieron feda&#8217;iyin (\u00ablos que se sacrifican\u00bb), que se infiltraron en el territorio israel\u00ed para comenzar incipientes modalidades de acci\u00f3n guerrillera.<\/p>\n<p>La nueva organizaci\u00f3n Fatah fue creada en 1959 para actuar en ese terreno y Gaza se transform\u00f3 en el principal reducto de lanzamiento de sus operativos. Setenta a\u00f1os despu\u00e9s, esa localidad contin\u00faa alumbrando resistentes, que mantienen el mismo ideal de liberaci\u00f3n y el mismo hero\u00edsmo para conquistar sus derechos.<\/p>\n<p>Pero el principal impacto pol\u00edtico regional que gener\u00f3 la Nakba fue el florecimiento del nacionalismo militar. Los brit\u00e1nicos mantuvieron a las monarqu\u00edas hasta donde pudieron sostener a sus corruptos ahijados, pero el rechazo a esos c\u00f3mplices de los cr\u00edmenes sionistas condujo a una imparable escalada de rebeliones. En medio de una gran convulsi\u00f3n, los reyes y los aut\u00f3cratas fueron reemplazados por j\u00f3venes oficiales afines al nacionalismo radical. La impronta de Nasser en Egipto se extendi\u00f3 a figuras del mismo tipo en Siria e Irak.<\/p>\n<p>Israel arremeti\u00f3 r\u00e1pidamente contra esa amenazante oleada a trav\u00e9s de una guerra expeditiva, que en 1967 demoli\u00f3 a sus nuevos e improvisados enemigos. Esa derrota afect\u00f3 seriamente a los ambivalentes proyectos nacionalistas y sepult\u00f3 su expectativa de forjar una federaci\u00f3n de rep\u00fablicas \u00e1rabes unidas. Pero la misma adversidad tuvo un efecto opuesto de est\u00edmulo de la acci\u00f3n palestina.<\/p>\n<p>La derrota de 1967 inaugur\u00f3 un per\u00edodo de florecimiento de la conciencia y la identidad de ese pueblo, con gran presencia de escritores, poetas e intelectuales (Kanafani, Darwish, Habibi, Touqan), que hicieron conocer la riqueza de su cultura. De una dura derrota b\u00e9lica -equivalente al precedente de 1948- emergi\u00f3 un resultado pol\u00edtico totalmente opuesto.<\/p>\n<p>El entusiasmo militante contrast\u00f3 en este segundo caso con la desmoralizaci\u00f3n anterior. Esa sorprendente decisi\u00f3n de reforzar la lucha luego de una derrota, marc\u00f3 el inicio de una secuencia que se repiti\u00f3 en varias oportunidades ulteriores. Es un dato a tener muy en cuenta a la hora de evaluar el escenario actual (Khalidi, 2024: cap 3).<\/p>\n<p>Las dos principales organizaciones de ese per\u00edodo despuntaron bajo la impronta de la adversidad b\u00e9lica de 1967. Fatah se consolid\u00f3 como fuerza mayoritaria y el FPLP como una audaz corriente marxista. Ambas apostaron a profundizar la lucha armada, pero tomando distancia del manipulador control ejercido por los gobiernos \u00e1rabes. Buscaron superar el sometimiento a esos reg\u00edmenes, que ya hab\u00edan demostrado su desinter\u00e9s por la causa palestina. Utilizaban esa bandera para su propio fortalecimiento interior o diplom\u00e1tico, sin apuntalar en los hechos la lucha anti sionista.<\/p>\n<h2><strong>VICTORIAS Y DERROTAS MUY SINGULARES<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h2>\n<p>La hostilidad de los mandatarios \u00e1rabes hacia la lucha palestina despunt\u00f3 en 1948, cuando las monarqu\u00edas circundantes hicieron una guerra a desgano y a destiempo, con el \u00fanico prop\u00f3sito de contener el malestar interno generado por la ocupaci\u00f3n sionista. Las v\u00edctimas de esa expropiaci\u00f3n fueron recibidas como una pesada y molesta carga, que desestabilizaba sus desp\u00f3ticas administraciones.<\/p>\n<p>Cuando los militares nacionalistas tumbaron a esos par\u00e1sitos, para intentar procesos de desarrollo econ\u00f3mico con soberan\u00eda pol\u00edtica, la ret\u00f3rica a favor de los palestinos fue asumida como un nuevo ingrediente de los discursos oficiales. Pero en los hechos, los gobiernos buscaron someter a un movimiento que desbordaba sus intenciones de estabilizar los sistemas pol\u00edticos bajo su mando. Esa pretensi\u00f3n de control de los radicalizados refugiados palestinos, condujo a incesantes choques entre los anfitriones y hu\u00e9spedes de la Nakba.<\/p>\n<p>El conflicto m\u00e1s serio estall\u00f3 con la monarqu\u00eda hachemita, que no toler\u00f3 la presencia de organizaciones palestinas dispuestas a confrontar efectivamente con Israel y termin\u00f3 expulsando a esas agrupaciones, en un dram\u00e1tico desenlace (septiembre negro de 1970). Los gobiernos de Siria, Irak y Libia continuaron empleando una ret\u00f3rica grandilocuente, pero apuntalando en forma muy limitada a la resistencia.<\/p>\n<p>Para controlar a los palestinos, Egipto utiliz\u00f3 su liderazgo de la Liga \u00c1rabe y conform\u00f3 una organizaci\u00f3n de expatriados (OLP), que fue r\u00e1pidamente capturada por Fatah. El Cairo hizo lo imposible para disciplinar a ese organismo, pero los militantes lograron remodelarlo como un instrumento de su acci\u00f3n aut\u00f3noma.<\/p>\n<p>Siria brind\u00f3 mayor acogida inicial a esas organizaciones, en un marco de flujo inferior de los palestinos exiliados. Aport\u00f3 instalaciones, armamento y sost\u00e9n de la lucha, pero exigi\u00f3 tambi\u00e9n el control pol\u00edtico de la OLP. Las tensiones derivadas de esa demanda se zanjaron en un conflicto dentro del L\u00edbano (1975-76), que distanci\u00f3 seriamente a ambas partes.<\/p>\n<p>La misma exigencia de subordinaci\u00f3n enunciaron los gobiernos m\u00e1s distantes de Irak o Libia, que tambi\u00e9n albergaron, apoyaron y chocaron con los dirigentes palestinos reacios a seguir sus mandatos. Esos gobernantes buscaron doblegar y disciplinar a la OLP sin eliminarla, apelando incluso a actos de fuerza para lograr esa sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Fatah, el FPLP y otras organizaciones pol\u00edtico-militares nunca llegaron a desarrollar una guerra de guerrillas, que pudiera contrarrestar la superioridad del ej\u00e9rcito israel\u00ed. Pero lograron algunas victorias de gran significado, como la batalla de Karameh en 1968. La principal confrontaci\u00f3n se desenvolvi\u00f3 en el L\u00edbano, al comp\u00e1s de invasiones sionistas que culminaron en el gran de choque de 1982.<\/p>\n<p>Al cabo de sangrientos enfrentamientos y heroicas resistencias, la OLP no logr\u00f3 el suficiente sost\u00e9n interno para continuar su lucha en ese pa\u00eds y debi\u00f3 aceptar un compromiso de retiro de tropas y evacuaci\u00f3n de dirigentes. No consigui\u00f3 el anhelado \u00e9xito, pero sus militantes fueron despedidos como h\u00e9roes, cuando partieron al exilio tunecino.<\/p>\n<p>Ese desenlace marc\u00f3 una nueva modalidad de resultados, que mixtur\u00f3 la ausencia de logros militares, con \u00e9xitos pol\u00edtico-diplom\u00e1ticos y naciente legitimidad internacional de la causa palestina (Khalidi, 2024: cap 5).<\/p>\n<h2><strong>LAS DOS INTIFIADAS<\/strong><\/h2>\n<p>La guerra del L\u00edbano deriv\u00f3 en otro parad\u00f3jico corolario, al estimular un levantamiento masivo en los territorios ocupados. Del contradictorio resultado de la batalla de Beirut emergi\u00f3 en 1987 la primera Intifada. Cuando Israel proclamaba el \u00e9xito de su ej\u00e9rcito invasor en el Norte, debi\u00f3 afrontar un inesperado estallido en Cisjordania. La adversidad palestina en el terreno militar alent\u00f3 formas de lucha callejeras, tradicionales y masivas, en las ciudades gobernadas por el sionismo desde 1967.<\/p>\n<p>La Intifada se extendi\u00f3 durante seis a\u00f1os hasta 1993 y fue afrontada por Israel con su habitual brutalidad. Rabin convoc\u00f3 p\u00fablicamente a romper los brazos y las piernas de los j\u00f3venes manifestantes, que siguieron sacrificando sus cuerpos en las desiguales batallas de las piedras contra los tanques.<\/p>\n<p>La t\u00edpica desproporci\u00f3n de v\u00edctimas volvi\u00f3 a repetirse y el c\u00f3mputo final de 1996, indic\u00f3 1.422 palestinos asesinados frente a 176 ca\u00eddos de Israel. Los ocupantes no perdieron el tiempo y al comp\u00e1s de los castigos colectivos, las demoliciones de viviendas y los encarcelamientos sin juicio, aceleraron la colonizaci\u00f3n y los asentamientos.<\/p>\n<p>Una nueva generaci\u00f3n de dirigentes locales emergi\u00f3 de la Intifada con perfiles deslindados de la exilada direcci\u00f3n de la OLP. Muchos procesaron esa fisonom\u00eda en la experiencia carcelaria, a medida que una quinta parte de la poblaci\u00f3n palestina bajo ocupaci\u00f3n transitaba por las duras prisiones israel\u00edes.<\/p>\n<p>La Intifada tuvo un alcance comprable a la rebeli\u00f3n de 1936-39, conquist\u00f3 una generalizada aprobaci\u00f3n popular y consigui\u00f3 una enorme legitimidad internacional. Impact\u00f3 adem\u00e1s sobre la propia poblaci\u00f3n de Israel, al reactivar la acci\u00f3n de las vertientes pacifistas. Esa sucesi\u00f3n de logros oblig\u00f3 a Rabin a iniciar negociaciones con la OLP.<\/p>\n<p>Pero la complementariedad del sistema pol\u00edtico sionista oper\u00f3 a pleno y luego de exhibir las demag\u00f3gicas ofertas del laborismo (Perez, Barak), el comando del Estado volvi\u00f3 a la derecha. Sharon no tard\u00f3 en montar una provocaci\u00f3n en los lugares isl\u00e1micos sagrados de Jerusal\u00e9n para reiniciar las masacres. El antecesor de Netanyahu desat\u00f3 en el a\u00f1o 2000 una guerra para doblegar a los manifestantes de Cisjordania y termin\u00f3 precipitando la segunda Intifada.<\/p>\n<p>Por su elevado grado de militarizaci\u00f3n, esa reacci\u00f3n fue muy distinta a su predecesora. Las movilizaciones callejeras sin armas fueron reemplazadas por el uso de explosivos y por el dram\u00e1tico recurso de la violencia suicida al interior de Israel, que auspiciaron las nuevas organizaciones (Hamas y Yihad) en disputa con la OLP. Las tropas sionistas respondieron con munici\u00f3n real contra cualquier manifestante, generando un may\u00fasculo ba\u00f1o de sangre.<\/p>\n<p>Algunos cr\u00edticos de esa modalidad de resistencia objetaron la t\u00e1ctica por dos razones. Erosionaba la legitimidad internacional de la causa palestina y unificaba a la poblaci\u00f3n israel\u00ed bajo la l\u00ednea dura de la derecha.<\/p>\n<p>Esos cuestionamientos retomaron las evaluaciones de dirigentes de la lucha argelina, que se\u00f1alaron la inconveniencia de estos m\u00e9todos frente a una masa de ocupantes, mucho m\u00e1s cohesionada que los colonos franceses del norte de \u00c1frica. Advirtieron que la divisi\u00f3n y desmoralizaci\u00f3n que las acciones del Frente de Liberaci\u00f3n de Argelia lograban generar en esos pobladores, no se repetir\u00edan entre los emigrantes jud\u00edos por las singularidades del colonialismo israel\u00ed (Khalidi, 2024: cap 5).<\/p>\n<p>Pero la campana opuesta tambi\u00e9n destac\u00f3, que m\u00e1s all\u00e1 de la efectividad de una u otra forma de acci\u00f3n, los palestinos estaban forzados a la resistencia armada por la invariable brutalidad del opresor.<\/p>\n<h2><strong>RENDICI\u00d3N Y RECAMBIOS<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h2>\n<p>En 1988 la OLP asumi\u00f3 un giro estrat\u00e9gico y acept\u00f3 el principio de los Dos Estados, como soluci\u00f3n para los anhelos palestinos. Archiv\u00f3 su tradicional demanda de un solo Estado, laico, democr\u00e1tico e integrador de las dos comunidades.<\/p>\n<p>Mediante esa definici\u00f3n, Arafat impuls\u00f3 un proceso de negociaci\u00f3n con la contraparte israel\u00ed, buscando la aceptaci\u00f3n de su movimiento como interlocutor de esas tratativas. Utiliz\u00f3 la enorme reserva moral y pol\u00edtica legada por las Intifadas, para desenvolver negaciones en las condiciones fijadas por Estados Unidos.<\/p>\n<p>La direcci\u00f3n de la OLP argument\u00f3 que el nuevo marco internacional no dejaba otra alternativa. Egipto hab\u00eda acordado los Acuerdos de Camp David (1978) y un tratado de paz que incluy\u00f3 el reconocimiento diplom\u00e1tico de Israel (1979).<\/p>\n<p>El declive de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica -que deriv\u00f3 en la implosi\u00f3n de ese sistema (1991)- restaba, adem\u00e1s, un aliado esencial en el tablero de las grandes potencias. Finalmente, el triunfalismo de Estados Unidos empujaba a los petroleros del Golfo a suspender su apoyo financiero a las organizaciones palestinas. En ese marco, Arafat convalid\u00f3 el inici\u00f3 de las negociaciones en Madrid, Oslo y Washington (1993), que culminaron en un simb\u00f3lico estrechamiento de manos con Rabin.<\/p>\n<p>Ese convenio implic\u00f3 una rendici\u00f3n de la OLP, que convalid\u00f3 la ocupaci\u00f3n sionista, facilit\u00f3 la continuidad de la colonizaci\u00f3n y amplific\u00f3 el drama del pueblo palestino hasta los terribles niveles actuales.<\/p>\n<p>Arafat se dej\u00f3 arrastrar a un proceso que Israel dise\u00f1\u00f3 para ampliar sus dominios. Convalid\u00f3 el plan concebido por su enemigo y le dio v\u00eda libre para extender los asentamientos y para prohibir la entrada a Jerusal\u00e9n de los residentes de los territorios ocupados. Acept\u00f3 la tramposa creaci\u00f3n de \u00e1reas geogr\u00e1ficas divididas (A, B y C), que en los hechos le otorgaron al ej\u00e9rcito israel\u00ed el control directo e irrestricto de toda Cisjordania. Esa maniobra fue realizada con c\u00ednicas ofertas negociadoras del laborismo, que abrieron el paso al vandalismo posterior de sus socios derechistas.<\/p>\n<p>Arafat pudo verificar en carne propia, la capitulaci\u00f3n que firm\u00f3, en su custodiado traslado a Ramala. Ten\u00eda la expectativa de comenzar a gobernar y qued\u00f3 aprisionado en esa localidad. Antes de su fallecimiento (2004) -en circunstancias no esclarecidas- not\u00f3 el sistema de control que comenzaba a montar Israel para ampliar los asentamientos, mediante una red de caminos, murallas y puestos de check point. Las promesas de aliviar esa laber\u00edntica estructura de permisos, muros y vallas con los acuerdos de un Oslo II fue directamente archivada.<\/p>\n<p>Los palestinos fueron confinados a sobrevivir en islotes separados y ese aislamiento precipit\u00f3 el desplome de su econom\u00eda, que registr\u00f3 una abrupta ca\u00edda (1993-2004). La contribuci\u00f3n de Jerusal\u00e9n Oriental (\u00e1rabe) a ese indicador se redujo a la mitad.<\/p>\n<p>La direcci\u00f3n de la OLP cometi\u00f3 ese suicidio pol\u00edtico, al cabo de un acelerado proceso de adaptaci\u00f3n a las exigencias de Estados Unidos. Supuso que, haciendo buena letra con el gran jugador de la partida regional, pod\u00eda obtener la soberan\u00eda que Israel negaba en forma directa y los gobiernos \u00e1rabes rechazaban en los hechos.<\/p>\n<p>Por eso busc\u00f3 el reconocimiento del poder imperial, exhibiendo un perfil de interlocutor amigable. Estableci\u00f3 nexos con los capitalistas texanos asociados a las petro-monarqu\u00edas del Golfo y termin\u00f3 repitiendo la aristocr\u00e1tica pol\u00edtica de los notables, que a principio del siglo XX apostaron al ingenuo freno brit\u00e1nico del sionismo.<\/p>\n<p>Arafat mantuvo hasta \u00faltimo momento sus pretensiones de negociador aut\u00f3nomo. Aprob\u00f3 la invasi\u00f3n a Kuwait (1991) de Sadam Hussein, en contraposici\u00f3n al alineamiento de Egipto y Siria con Estados Unidos. Pero esas maniobras no mejoraron el status de la OLP, que sigui\u00f3 careciendo de alguna soberan\u00eda o autoridad en Cisjordania. Esa privaci\u00f3n condujo a la organizaci\u00f3n al peor de los mundos, cuando mut\u00f3 de socio a c\u00f3mplice de los ocupantes.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n de la OLP en la Autoridad Nacional (ANP) incluy\u00f3 la conversi\u00f3n de sus fuerzas, en organismos de seguridad coordinados con Israel (Khaled, 2025). Gran parte de sus cuadros quedaron enlazados a la estructura del ocupante, luego de su experiencia en las c\u00e1rceles del sionismo. Esa mutaci\u00f3n acompa\u00f1\u00f3 la adaptaci\u00f3n de sectores acomodados de sociedad palestina, que buscaron la conciliaci\u00f3n con Israel en coordinaci\u00f3n con los gobiernos \u00e1rabes promotores de esa adaptaci\u00f3n (Hass, 2025).<\/p>\n<p>El rechazo a la rendici\u00f3n de la OLP fue inmediato y contundente en gran parte de la militancia y la intelectualidad. Edward Said defini\u00f3 esa capitulaci\u00f3n como \u201cun Versalles palestino\u00bb y convoc\u00f3 a repudiarlo, advirtiendo las dram\u00e1ticas consecuencias que tendr\u00eda el acuerdo. Esa actitud fue retomada por una l\u00ednea de pensamiento, que desenvolvi\u00f3 la concepci\u00f3n descolonizadora contempor\u00e1nea de la batalla contra el sionismo.<\/p>\n<p>Los compromisos de la OLP con el ocupante desgarraron a esa organizaci\u00f3n, cuando Hamas surgi\u00f3 como un rival interno opuesto al sometimiento a Israel (1987-88). La agrupaci\u00f3n desafiante emergi\u00f3 en las Intifadas y canaliz\u00f3 r\u00e1pidamente el desenga\u00f1o con la postura conciliadora de Fatah. Creci\u00f3 en el nuevo escenario de resurgimiento isl\u00e1mico y desprestigio de los procesos nacionalistas seculares. Pero gan\u00f3 autoridad en su confrontaci\u00f3n con los dirigentes de la ANP, que exig\u00edan disciplina al subordinado status concertado con el ocupante sionista.<\/p>\n<p>El choque entre ambas organizaciones condujo a la ruptura, cuando el triunfo electoral de Hamas en Gaza (2006) fue desconocido por la ANP, que intent\u00f3 un frustrado golpe de Estado para impedir la asunci\u00f3n de su rival. El contraataque de los afectados fue inmediato y desde ese momento qued\u00f3 establecida la divisi\u00f3n geogr\u00e1fica de zonas gobernadas por ambas fracciones.<\/p>\n<p>Israel jug\u00f3 como siempre a dos puntas, promoviendo a Hamas contra Fatah (cuando eran un grupo religioso minoritario sin perfil pol\u00edtico definido) y apoyando a la subordinada ANP (cuando su adversario se radicaliz\u00f3 rechazando la capitulaci\u00f3n de Oslo). La misma demonizaci\u00f3n que promovi\u00f3 durante d\u00e9cadas de la OLP fue ejercitada en los \u00faltimos a\u00f1os contra Hamas.<\/p>\n<p>La consolidaci\u00f3n de esa formaci\u00f3n como la organizaci\u00f3n m\u00e1s activa y preponderante de la resistencia en Gaza, sigui\u00f3 una trayectoria muy semejante a la recorrida por Hezbollah en el sur del L\u00edbano. Tambi\u00e9n all\u00ed, una nueva formaci\u00f3n militante surgi\u00f3 en el terreno abandonado por la OLP. Recogieron las armas dejadas por las fuerzas que partieron al exilio y continuaron la lucha contra el agresor israel\u00ed rechazando la rendici\u00f3n de Oslo. Esa batalla se desenvuelve en la actualidad, en un escenario muy distinto al pasado.<\/p>\n<h2><strong>EL CAMINO HACIA UN SOLO ESTADO<\/strong><\/h2>\n<p>La sucesi\u00f3n de gobiernos derechistas, la expansi\u00f3n de los asentamientos y las sistem\u00e1ticas masacres de palestinos han destruido la ilusi\u00f3n de resolver el principal drama de Medio Oriente, mediante la erecci\u00f3n de Dos Estados. La furia<\/p>\n<p>anexionista de Netanyahu ha sepultado definitivamente esa expectativa, luego del incumplimiento laborista de todos los convenios, que disfrazaban el rechazo sionista a ese compromiso. Los acuerdos de paz y las convocatorias a la reconciliaci\u00f3n, simplemente enmascararon la expansi\u00f3n de colonias, que imposibilitan la creaci\u00f3n de Dos Estados (Papp\u00e9, 2025).<\/p>\n<p>Los gobiernos reaccionarios de Israel sepultaron las \u00faltimas esperanzas en esa falacia, con la sanci\u00f3n de las leyes anexionistas de Cisjordania y la legalizaci\u00f3n de la supremac\u00eda teocr\u00e1tica jud\u00eda (2018). Introdujeron un status de ciudadanos de segunda clase para todos los marginados de ese privilegio y reafirmaron la exclusiva pertenencia del territorio a los individuos de origen jud\u00edo (Williamson, 2025). Esa legislaci\u00f3n es expl\u00edcitamente incompatible con la imaginaria convivencia de los Dos Estados.<\/p>\n<p>Pero la ilusi\u00f3n en ese proyecto es peri\u00f3dicamente reactivada, para adormecer la furia de los palestinos con su destino de expropiados. Es la receta que reciclan los poderosos frente a cada levantamiento. Los gobiernos de Francia y Arabia Saudita, con el apoyo del Reino Unido, Qatar y Turqu\u00eda han resucitado actualmente ese espectro para doblegar la resistencia de Gaza. Exigen el desarme de Hamas para reabrir las tratativas hacia esa ilusoria meta.<\/p>\n<p>Ya saben que esas eventuales negociaciones excluir\u00e1n cualquier elemento efectivo de constituci\u00f3n de un Estado palestino. No se discutir\u00e1 la soberan\u00eda, la defensa o el derecho al retorno de los refugiados. Simplemente se dir\u00e1 que en alg\u00fan futuro indefinido emerger\u00e1 un pa\u00eds, cuyas prometidas fronteras ser\u00e1n inexistentes porque ya han quedado incorporadas al manejo de los colonos sionistas (Barakat, 2025).<\/p>\n<p>Todo el palabrer\u00edo sobre los Dos Estados enmascara una exigencia de\u00a0rendici\u00f3n de los resistentes y una aceptaci\u00f3n de la ocupaci\u00f3n israel\u00ed, que en el caso de Gaza ser\u00eda disfrazada con representantes de gobiernos \u00e1rabes o funcionarios de la ANP. La desgastada trampa de prometer alguna convivencia de dos administraciones opera como simple encubrimiento de las masacres de Netanyahu (Sanz, 2025).<\/p>\n<p>La \u00fanica soluci\u00f3n real al drama de Medio Oriente es la erecci\u00f3n de un solo Estado binacional, que integre con derechos igualitarios a todos los habitantes del territorio. La conformaci\u00f3n efectiva de Dos Estados habr\u00eda constituido un paso hacia ese entramado com\u00fan, si hubiera incluido normas comprobables de soberan\u00eda palestina. Como ninguno de esos derechos fue siquiera concebido en los acuerdos de Oslo, la batalla por un solo Estado ha quedado reabierta sin ning\u00fan atajo o desv\u00edo.<\/p>\n<p>Es la demanda que inicialmente madur\u00f3 la OLP, cuando sustituy\u00f3 la exigencia de recuperar todo el territorio para los expulsados de la Nakba (1964) por la demanda de forjar un nuevo Estado laico y democr\u00e1tico, para todos los habitantes instalados en esas tierras (1968).<\/p>\n<p>Ese cambio sustancial es ignorado por los difamadores sionistas, que presentan a sus opositores como antisemitas embarcados en el exterminio del pueblo jud\u00edo. Con esa falsificaci\u00f3n omiten que nadie pretende esa aniquilaci\u00f3n. El hist\u00f3rico canto que convoca a forjar un Estado emancipado \u201cdesde el rio hasta el mar\u201d, postula en la pr\u00e1ctica la convivencia de los palestinos y los israel\u00edes en un hogar compartido.<\/p>\n<p>Retomar esa vieja bandera de la OLP de un solo Estado democr\u00e1tico -rechazando todos los enga\u00f1os de Oslo- es la estrategia actual de muchos referentes de la causa palestina. Es un planteo tambi\u00e9n propiciado por distintas figuras pol\u00edticas, para desenmascarar las trampas de los gobiernos occidentales con sus c\u00f3mplices de las monarqu\u00edas y las dictaduras del mundo \u00e1rabe.<\/p>\n<p>La atroz violencia de los gobiernos derechistas en las \u00faltimas d\u00e9cadas, ha impedido el progreso de formas embrionarias de gestaci\u00f3n de un futuro Estado compartido. Esos g\u00e9rmenes despuntaban en las zonas de convivencia de \u00e1rabes e israel\u00edes al interior del Estado sionista, con ciertos v\u00ednculos laborales, idiom\u00e1ticos o culturales con los vecinos.<\/p>\n<p>Algunas formaciones pol\u00edticas como el Partido Comunista auspiciaron esa integraci\u00f3n, lidiando con la feroz hostilidad de los anexionistas. Las v\u00edas de comunicaci\u00f3n abiertas entre israel\u00edes y palestinos partidarios de auspiciar la construcci\u00f3n de una solo Estado han sentado las bases para ese proyecto descolonizador (Pappe, 2022)<\/p>\n<h2><strong>HERO\u00cdSMO, RESISTENCIA Y LUCHA<\/strong><\/h2>\n<p>El anhelo de forjar un solo Estado choca actualmente, con la monumental fosa que separa a los palestinos y a los israel\u00edes, al cabo de tantas d\u00e9cadas de matanzas. Resulta indispensable reconocer el tremendo impacto de ese abismo, para registrar las dificultades que afronta esa soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero no existe otro sendero positivo, deseable o progresista para encontrar alg\u00fan remedio a la pesadilla que vive esa regi\u00f3n. La batalla por el Estado \u00fanico transita por incansables campa\u00f1as, para esclarecer la legitimidad de dos naciones ya constituidas con derechos a ejercer su soberan\u00eda. Como se ha demostrado que esa independencia no puede efectivizarse en dos Estados separados, se impone forjarla en un \u00e1mbito com\u00fan.<\/p>\n<p>El fin del Apartheid en Sud\u00e1frica es la referencia habitual de ese proyecto, porque all\u00ed fracas\u00f3 el intento de perpetuar la segregaci\u00f3n, conformando los cinco bantusanes que el liderazgo de Mandela se neg\u00f3 a aceptar. En un rechazo del mismo tipo se inspira la denuncia actual de la farsa sionista de los Dos Estados (Eid, 2025).<\/p>\n<p>El proyecto de un Estado compartido es la soluci\u00f3n contrapuesta al exterminio de los ind\u00edgenas, en que se asent\u00f3 el surgimiento de Estados Unidos. Tambi\u00e9n es un modelo antag\u00f3nico a la expulsi\u00f3n de los colonos que prevaleci\u00f3 en Argelia. Supone un proceso de des sionizaci\u00f3n, equivalente al desarme de todo el andamiaje de segregaci\u00f3n, que manten\u00eda la minor\u00eda blanca sobre la mayor\u00eda de color en \u00c1frica del Sur.<\/p>\n<p>En el caso de Israel, erradicar los privilegios coloniales del sionismo supone eliminar todos los derechos asignados a los habitantes y emigrantes jud\u00edos, en desmedro de los palestinos, concertando adem\u00e1s las modalidades actuales que tendr\u00eda el retorno de los refugiados.<\/p>\n<p>Tal como ocurri\u00f3 con el proceso de des nazificaci\u00f3n de posguerra, la des sionizaci\u00f3n supone no solo eliminar los s\u00edmbolos y leyes de la opresi\u00f3n. Requiere tambi\u00e9n juzgar y castigar a los culpables de los cr\u00edmenes padecidos por los palestinos.<\/p>\n<p>La lucha es el \u00fanico medio disponible para lograr esas metas. Los palestinos est\u00e1n pagando un costo humano que ya supera todo lo imaginable, pero como ha ocurrido con otros pueblos en el pasado, no tienen otra alternativa que seguir batallando. Ya son varias generaciones que han perdido vidas, familias, territorios y culturas y vuelven a demostrar en Gaza, su decisi\u00f3n de luchar hasta la victoria del anhelo nacional palestino (Baroud, 2025).<\/p>\n<p>Es cierto que no han logrado su meta, pero ya conquistaron un nivel de visibilidad y legitimidad que permaneci\u00f3 oculto durante d\u00e9cadas. Han impuesto su derecho a exponer una historia que el sionismo manten\u00eda acallada y despiertan una in\u00e9dita adhesi\u00f3n, que por primera vez desborda ampliamente al mundo \u00e1rabe. En las principales universidades del mundo se discute, difunde y aprueba la causa palestina.<\/p>\n<p>Los luchadores de esa gesta empiezan a ser conocidos y admirados m\u00e1s all\u00e1 de su \u00e1mbito directo. Es el caso reciente de Georges Abdallah, que estuvo m\u00e1s de 40 a\u00f1os preso en c\u00e1rceles francesas por presiones directas de Estados Unidos, a pesar de las irregularidades de su detenci\u00f3n. Nunca fue probada su participaci\u00f3n en los hechos que le imputaron, pero defendi\u00f3 con gran valent\u00eda el derecho de los palestinos a ejercer su resistencia. Rechaz\u00f3 indemnizaciones y compromisos para ser liberado y su excarcelaci\u00f3n fue un efecto directo de las movilizaciones actuales por Gaza (Abdallah, 2025).<\/p>\n<p>En medio la espantosa secuencia de l\u00edderes asesinados por Israel, no se pierden los puentes entre las distintas generaciones de la resistencia palestina. El hero\u00edsmo de esas conducciones es un dato conmovedor y aleccionador, que contrasta con la traiciones y duplicidades del grueso del liderazgo \u00e1rabe. En el pr\u00f3ximo texto analizamos ese contrapunto.<\/p>\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La resistencia del pueblo palestino es impactante. Esa naci\u00f3n despunt\u00f3 tempranamente, pero fue sofocada por la avalancha sionista y por el aplastamiento de una olvidada rebeli\u00f3n. La derrota de esa revuelta precipit\u00f3 la Nakba, pero los refugiados convulsionaron el vecindario y construyeron su identidad en tensi\u00f3n con sus anfitriones. Las Intifadas erosionaron el campo enemigo, conquistaron legitimidad internacional y alumbraron una nueva dirigencia. Pero en la negociaci\u00f3n de los Dos Estados se convalid\u00f3 la ocupaci\u00f3n y su defensa enmascara una\u00a0rendici\u00f3n. La \u00fanica soluci\u00f3n es forjar un solo Estado binacional con derechos igualitarios.<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<p>-Khalidi, Rashid (2024). Palestina. Um s\u00e9culo de guerra e resist\u00eancia (1917-2017). Editora Todav\u00eda.<\/p>\n<p>-Ajl, Max (2024). La gran inundaci\u00f3n de Palestina: Parte I. <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15346\">\u00a011 abril, 2024<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15346\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=15346<\/a><\/p>\n<p>-Khalidi, Rashid (2024) Entrevista por Tariq Ali El cuello y la espada, 210-2024<\/p>\n<p>-Hass, Amira (2025) \u00bfPor qu\u00e9 Cisjordania no se levant\u00f3? <a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/palestina-por-que-cisjordania-no-se-levanto\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/palestina-por-que-cisjordania-no-se-levanto<\/a><\/p>\n<p>-Khaled, Lheila (2025). \u00abEl 7 de octubre represent\u00f3 el inicio de la liberaci\u00f3n\u00bb<\/p>\n<p>28 agosto, 2025 <a href=\"https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2025\/08\/28\/palestina-entrevista-a-la-historica-guerrillera-palestina-lheila-khaled-el-7-de-octubre-represento-el-inicio-de-la-liberacion-parte-1-y-2\/\">https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2025\/08\/28\/palestina-entrevista-a-la-historica-guerrillera-palestina-lheila-khaled-el-7-de-octubre-represento-el-inicio-de-la-liberacion-parte-1-y-2\/<\/a><\/p>\n<p>-Eid, Heidar (2025). \u201cLa soluci\u00f3n de dos Estados es racista\u201d, <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/la-solucion-de-dos-estados-es-racista\/\">https:\/\/rebelion.org\/la-solucion-de-dos-estados-es-racista\/<\/a><\/p>\n<p>-Papp\u00e9, Ilan (2024). El ascenso y la pr\u00f3xima ca\u00edda del\u00a0<em>lobby<\/em>\u00a0israel\u00ed, con Ilan Papp\u00e9<\/p>\n<p>Chris Hedges <em>https:\/\/espai-marx.net\/?p=16135\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>-Papp\u00e9, Ilan (2025). El d\u00eda despu\u00e9s del genocidio debe ser el de la justicia para los palestinos\u00a011\/08\/2025, <a href=\"https:\/\/www.naiz.eus\/es\/info\/noticia\/20250809\/el-dia-despues-del-genocidio-debe-ser-el-de-la-justicia-para-los-palestinos-1\">https:\/\/www.naiz.eus\/es\/info\/noticia\/20250809\/el-dia-despues-del-genocidio-debe-ser-el-de-la-justicia-para-los-palestin<\/a><\/p>\n<p>-Williamson, Chris (2025). \u201cPalestina de un Solo Estado\u201d: Un plan para poner fin al apartheid y establecer justicia igualitaria, https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2025\/08\/02\/pensamiento-critico-palestina-de-un-solo-estado-un-plan-para-poner-fin-al-apartheid-y-establecer-justicia-igualitaria\/<\/p>\n<p>-Barakat, Khaled (2025). Arabia Saud\u00ed y Francia lideran el \u00abgenocidio pol\u00edtico\u201d<\/p>\n<p>ago 1, https:\/\/masarbadil.org\/es\/2025\/08\/6457\/<\/p>\n<p>-Sanz, Juan Antonio (2025). Para profundizar el genocidio, Netanyahu prepara el asalto final a Gaza https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2025\/08\/07\/palestina-para-profundizar-el-genocidio-netanyahu-prepara-el-asalto-final-a-gaza\/<\/p>\n<p>-Pappe, Ilan (2022). Revolucionando la conversaci\u00f3n sobre Palestina<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/362583256_Revolucionando_la_conversacion_sobre_Palestina_ILAN_PAPPE_Prologo_Martinelli\">https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/362583256_<\/a><\/p>\n<p>-Baroud, Ramzy (2025). La derrota de Israel y el renacimiento de la capacidad de acci\u00f3n palestina https:\/\/www.lahaine.org\/mundo.php\/la-derrota-de-israel-y-el-renacimiento<\/p>\n<p>-Abdallah, Georges (2025). Entrevista especial con el luchador internacional, <a href=\"https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2025\/08\/09\/libano-entrevista-especial-con-el-luchador-internacional-georges-abdallah\/\">https:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2025\/08\/09\/libano-entrevista-especial-con-el-luchador-internacional-georges-abdallah\/<\/a><\/p>\n<p><strong>Fuente: Claudio Katz<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La enorme perdurabilidad del conflicto de Medio Oriente obedece a la heroica resistencia del pueblo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3455,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,70],"tags":[91,750,104],"class_list":["post-3454","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-claudio-katz","category-otras-voces","tag-gaza","tag-medio-oriente","tag-palestina"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La epopeya Palestina 6: resistencia heroica -<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"La enorme perdurabilidad del conflicto de Medio Oriente obedece a la heroica resistencia del pueblo palestino.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica -\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La enorme perdurabilidad del conflicto de Medio Oriente obedece a la heroica resistencia del pueblo palestino.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-11-26T05:17:15+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1a-9.webp\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"699\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"400\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/webp\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Huele a azufre\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Huele a azufre\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"27 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Huele a azufre\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/549dd871707ea7f9f1a686323ebe9baa\"},\"headline\":\"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica\",\"datePublished\":\"2025-11-26T05:17:15+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/\"},\"wordCount\":6141,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/11\\\/1a-9.webp\",\"keywords\":[\"Gaza\",\"Medio Oriente\",\"Palestina\"],\"articleSection\":[\"Claudio Katz\",\"Otras voces\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/\",\"name\":\"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica -\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/11\\\/1a-9.webp\",\"datePublished\":\"2025-11-26T05:17:15+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/549dd871707ea7f9f1a686323ebe9baa\"},\"description\":\"La enorme perdurabilidad del conflicto de Medio Oriente obedece a la heroica resistencia del pueblo palestino.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/11\\\/1a-9.webp\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/11\\\/1a-9.webp\",\"width\":699,\"height\":400},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/2025\\\/11\\\/26\\\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/\",\"name\":\"\",\"description\":\"Huele a azufre es una plataforma digital de an\u00e1lisis geopol\u00edtico.\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/549dd871707ea7f9f1a686323ebe9baa\",\"name\":\"Huele a azufre\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/e972d5c124b9bf80eb4c9d322a90dd86a59d447f5da36700a77516f13637d44e?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/e972d5c124b9bf80eb4c9d322a90dd86a59d447f5da36700a77516f13637d44e?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/e972d5c124b9bf80eb4c9d322a90dd86a59d447f5da36700a77516f13637d44e?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Huele a azufre\"},\"description\":\"Huele a azufre es una plataforma digital de an\u00e1lisis geopol\u00edtico\u00a0 contrahegem\u00f3nico, que busca visibilizar las voces y los discursos silenciados por el poder medi\u00e1tico.\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/hueleaazufre.com\\\/wordpress_a\\\/index.php\\\/author\\\/admin_tupapa\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica -","description":"La enorme perdurabilidad del conflicto de Medio Oriente obedece a la heroica resistencia del pueblo palestino.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica -","og_description":"La enorme perdurabilidad del conflicto de Medio Oriente obedece a la heroica resistencia del pueblo palestino.","og_url":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/","article_published_time":"2025-11-26T05:17:15+00:00","og_image":[{"width":699,"height":400,"url":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1a-9.webp","type":"image\/webp"}],"author":"Huele a azufre","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Huele a azufre","Tiempo de lectura":"27 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/"},"author":{"name":"Huele a azufre","@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/#\/schema\/person\/549dd871707ea7f9f1a686323ebe9baa"},"headline":"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica","datePublished":"2025-11-26T05:17:15+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/"},"wordCount":6141,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1a-9.webp","keywords":["Gaza","Medio Oriente","Palestina"],"articleSection":["Claudio Katz","Otras voces"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/","url":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/","name":"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica -","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1a-9.webp","datePublished":"2025-11-26T05:17:15+00:00","author":{"@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/#\/schema\/person\/549dd871707ea7f9f1a686323ebe9baa"},"description":"La enorme perdurabilidad del conflicto de Medio Oriente obedece a la heroica resistencia del pueblo palestino.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/#primaryimage","url":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1a-9.webp","contentUrl":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1a-9.webp","width":699,"height":400},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/2025\/11\/26\/la-epopeya-palestina-6-resistencia-heroica\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La epopeya Palestina 6: resistencia heroica"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/#website","url":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/","name":"","description":"Huele a azufre es una plataforma digital de an\u00e1lisis geopol\u00edtico.","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/#\/schema\/person\/549dd871707ea7f9f1a686323ebe9baa","name":"Huele a azufre","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/e972d5c124b9bf80eb4c9d322a90dd86a59d447f5da36700a77516f13637d44e?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/e972d5c124b9bf80eb4c9d322a90dd86a59d447f5da36700a77516f13637d44e?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/e972d5c124b9bf80eb4c9d322a90dd86a59d447f5da36700a77516f13637d44e?s=96&d=mm&r=g","caption":"Huele a azufre"},"description":"Huele a azufre es una plataforma digital de an\u00e1lisis geopol\u00edtico\u00a0 contrahegem\u00f3nico, que busca visibilizar las voces y los discursos silenciados por el poder medi\u00e1tico.","sameAs":["https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a"],"url":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/author\/admin_tupapa\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3454","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3454"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3454\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3456,"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3454\/revisions\/3456"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3455"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hueleaazufre.com\/wordpress_a\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}