Cinco lecciones que aprender de la agresión contra Irán
Hay mucho que aprender de la agresión estadounidense, en complicidad con Israel, contra Irán. Una de las lecciones es que, en las conversaciones con Occidente -denominado últimamente en las redes como la Coalición Epstein- siempre hay que tener en cuenta que tu contraparte esconde un cuchillo por la espalda. ¿Qué otras conclusiones se pueden sacar? El periodista ruso Víctor Ternovsky lo explica en una nueva entrega de Cuadernos de un moscovita, una colaboración entre @Cubadebate y @SputnikMundo.
Hay mucho que aprender de la agresión estadounidense, en complicidad con Israel, contra Irán. Las lecciones, básicamente, son las siguientes.
Lección 1. En las conversaciones con Occidente siempre hay que tener en cuenta que tu contraparte esconde un cuchillo por la espalda. EEUU se lo clavó a Irán ahora, en medio de las negociaciones sobre el programa nuclear de la República Islámica; de la misma manera se lo había clavado en junio de 2025, también en medio del supuesto diálogo con Teherán, con bombardeos contra las infraestructuras atómicas de la nación persa.
Ni hablar de que los argumentos de la potencia norteamericana para justificar las agresiones no resisten ni la más mínima prueba de veracidad: basta con mencionar la apertura del programa nuclear iraní a la inspección internacional, su disposición de transferir el uranio enriquecido a terceros países —entre ellos Rusia—, así como la ausencia de medios para alcanzar el territorio estadounidense en un intercambio de misiles.
¿Procuraría EEUU también acuchillar a Rusia en medio de las conversaciones de paz sobre Ucrania? El canciller ruso, Serguéi Lavrov, acaba de pronunciarse muy diplomáticamente al señalar que Moscú no tiene por qué considerar la mediación de Washington una cortina de humo. Algo que no significa, obviamente, que el Kremlin no esté preparado para todos los escenarios.
Lección 2. Occidente, denominado últimamente en las redes como la Coalición Epstein, no tiene piedad contra sus adversarios. Las imágenes de un colegio femenino en Irán destruido en los bombardeos de los agresores, así como las de un funeral para despedir a sus más de 160 alumnas muertas, hablan por sí solas. También habla por sí solo el hecho de que ni EEUU ni tampoco Israel lamentaran el horroroso crimen de guerra, no expresaran condolencias, no se disculparan y no se arrepintieran. Como tampoco lo hicieron en el caso de la masacre en Gaza. Otra lección a aprender, en este contexto, es que sus lágrimas, las raras veces que aparecen, suelen ser las de cocodrilo.
Lección 3. Occidente siempre aprovechará tus vulnerabilidades internas. Y si no las hay, se esforzará por crearlas para derrumbarte desde dentro. En este sentido, su arma predilecta es sembrar o agitar conflictos étnicos y religiosos. De allí la pretensión estadounidense por apostar por la minoría kurda, tanto en Irán como también en el vecino Irak, en búsqueda de aliados con botas sobre el terreno contra la República islámica.
Moscú lo vivió en carne propia al haber tenido que enfrentarse con el separatismo y el terrorismo islamista en el Cáucaso ruso, apoyados por Occidente económicamente y mediante la entrega de armas. Son jugadas muy peligrosas que, en el caso iraní, apuntan a incendiar aún más a Oriente Medio. Entre otras cosas, porque Turquía nunca tolerará un Estado kurdo independiente en la región y, en caso de la persistencia de Washington en jugar esta carta, provocará una respuesta militar de Ankara.
Lección 4. Occidente no es invencible. Y, por lo tanto, sí vale la pena resistir y defenderse. En Irán, evidentemente, a EEUU no le está yendo bien su agresión. Pensada como una guerra relámpago y victoriosa, se está volviendo una creciente pesadilla para Washington. Las filtraciones que apuntan al deseo de la Administración de Donald Trump de pactar un alto el fuego con Teherán —lo cual provocó enojo israelí— son una muestra de ello. Y es que las bajas mortales entre las fuerzas estadounidenses van en aumento, mientras que los daños causados a sus infraestructuras militares en la región por las represalias iraníes se estiman en miles de millones de dólares. También crece la presión contra Washington de las monarquías del Golfo pidiendo frenar una guerra que golpea su negocio de hidrocarburos, así como su atractivo para el turismo y las inversiones internacionales.
Lección 5. Occidente siempre traiciona a sus aliados. Así lo pueden confirmar, tanto los socios regionales de Washington, expuestos a las represalias iraníes prácticamente sin contar con un paraguas estadounidense. Al mismo tiempo, entre las víctimas del cierre del estrecho de Ormuz a consecuencia de la agresión contra la República islámica, se encuentra Europa, donde los precios energéticos se han disparado por las nubes en una nueva muestra de la perversidad de la llamada alianza transatlántica.
Fuente: Cuba Debate/Víctor Ternovsky

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