Lucha contra el silencio
Pasan de 72 mil los mártires contabilizados en Gaza desde octubre de 2023, ocasionados por la barbarie sionista, cifra similar a la producida por la explosión de bomba atómica lanzada en Nagasaki en 1945, y similar ha sido la destrucción sobre el territorio. La dimensión del daño causado ha querido ser minimizado y ocultado, más grave aun la agresión que se sigue padeciendo en el territorio palestino.
Sumud, significa “firmeza” o “perseverancia”, es un valor, es cultura de resistencia palestina que se proyecta como estrategia para organizar la lucha contra la ocupación sionista, desde la guerra de los Seis Días de 1967. En este mundo de sionismo galopante, la organización espontánea de diversos activistas de todo el mundo manifiesta en la Flotilla Global Sumud, para llevar solidaridad a Palestina, resulta ser un gran soplo de esperanza y una forma consecuente de materializar solidaridad a pesar de los riesgos y amenazas que intentan impedirla. Es la lucha contra el silencio, sobre todo contra el que se ha vuelto cómplice del genocidio.
El reciente asalto, arresto y detención de los 175 activistas que intentaban llegar a Gaza, sucedido el pasado jueves 30 de abril, donde además se presentaron actos de maltrato y tortura, subraya una vez más la obstinación de la entidad sionista en sofocar cualquier intento de visibilizar el genocidio que comete contra el pueblo palestino. En ocasiones anteriores, iniciativas como la Flotilla de la Libertad fueron interceptadas antes de llegar a su destino, en un claro acto de represión.
Dos miembros, Saif Abukeshek de España y Thiago Ávila de Brasil, fueron detenidos sin cargos en una prisión israelí a pesar de que los gobiernos de España y Brasil -países de los que son oriundos- denunciaron los arrestos como “flagrantemente ilegales” y exigieron su liberación. La comunidad internacional no puede seguir mirando hacia otro lado. La lucha por Palestina no debe ser silenciada. La Flotilla Sumud no solo están defendiendo a Gaza, sino también a todos los pueblos que viven bajo el sistema de opresión imperial.
El bloqueo a Gaza sigue siendo una de las formas más crueles de opresión moderna. Los activistas de la flotilla no solo desafían un cerco territorial, sino también un sistema que busca silenciar cualquier intento de lucha. La flotilla es más que un simple transporte de ayuda humanitaria; es un acto de resistencia frente al genocidio israelí-gringo y a la indiferencia de las instituciones internacionales. Debemos seguir hablando de Palestina y de la lucha de quienes resisten. El silencio no vencerá, como dice la consigna: Palestina será libre desde el río hasta el mar.

Huele a azufre es una plataforma digital de análisis geopolítico contrahegemónico, que busca visibilizar las voces y los discursos silenciados por el poder mediático.
